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Mi Madre o la sabiduría de incógnito

Ayer estuve hablando con mi vieja, mi madre. Ella tiene 74 años vive sola en su departamento en Concepción al sur de Chile, cerca de la casa de mi hermano. Estuvimos charlando sobre muchas cosas, por ejemplo, cómo ella lleva su vejez con una renta estrecha, pero que no la intimida. Ella nunca se queja, da servicios de costura  y siempre esta dispuesta a ayudar a alguien. Además participa activamente en la iglesia católica de su barrio. Mi madre es muy devota, tanto así que me confesó los votos que tomó hace muchos años cuando las cosas de la vida la llevaron a enfrentar la separación con mi padre. Votos que ha mantenido sin quebrar todos estos años. En silencio se volvió a Jesus y a la Iglesia ejercitando una fe profunda y particular. Por supuesto hablamos sobre mi padre, su niñez en Berlin en el seno de una familia judía, cuya madre con raíces protestantes decidió abrazar el judaísmo para poder casarse con mi abuelo. Mi padre arrastró en silencio los golpes recibidos por el d...

Sobre peces y acuarios

Hoy me enviaron un vídeo (viral como dicen) de un pez, que en una pecera, se come a otro del mismo tamaño. Muchos y muy diversos, los comentarios oscilaban entre el horror y la indignación por mantener a estos animalitos en cautiverio (y sin comida aparente) hasta los hilarantes enfatizando que esto es simplemente la ley de la vida. Una vida extraña diría yo. Me quedé con la imagen unos momentos meditando en cuál sería el verdadero mensaje tras un vídeo así y he aquí, que vi a toda la humanidad con sus miserias y glorias, con sus sueños y pesadillas, con todo este mundo, metidos en un acuario que es esta vida. Más allá de la moraleja evidente del video, me pregunté, qué “peces” nos tragamos de este mundo?, con que motivación lo hacemos?, o si efectivamente nos damos cuenta cuando nos comemos alguno?. Esos peces pueden ser, vistos desde mi ignorancia, ideologías segregacionistas, movimientos políticos, religiosos absolutistas y fanáticos, falsas creencias, dolor, amores ...

La paz existe.

Lo maravilloso de la vida no son nuestros sueños. Esta oculto a los ojos.  No esta en el pasado, ni en el futuro.  Permanece aquí y ahora, siempre. Hay veces que la vida nos parece injusta, y en algunos momentos hasta cruel. En otros, nos parece vacía y momentos después llena de luz. Hay veces en que nos sentimos muy a gusto en ella y disfrutamos todo. Como también hay momentos en que deseamos morir y otros vivir para siempre. Cuales sean los sentimientos, éstos, no dejan de ser solo nuestros, no vienen de "afuera", ni de otros. Están en nosotros y solo nosotros somos responsables de ellos. Podemos decidir si los seguimos, los alimentamos o simplemente los dejamos ir. Ejercitar la ecuanimidad, resulta entonces, una gran virtud. Pues nos mantiene alejados de las "cimas" y los "abismos" de este océano de la vida. y si además ejercitamos el amor y la compasión, entonces todo se transforma. Los miedos se esfuman, y la ansiedad...

¿Que pasa con Chile?

Hasta hace poco, y me refiero hace unos años nada más, Chile, tras la Dictadura de Pinochet y bien entrado el siglo 21, era el modelo incuestionable de desarrollo y éxito en Sudamérica. Muchos países miraban a Chile con asombro y hasta con sana envidia. Incluso algunos adoptaron modelos financieros privados de pensiones y salud, por ejemplo que, e ignorando su implementación bajo una dictadura, parecían la fórmula de éxito inobjetable para todos. Chile mostraba desarrollo, seguridad, seriedad, dinamismo pero y sobre todo, honestidad, tranquilidad, bajos niveles de corrupción, claras oportunidades de inversión y excelentes resultados (macro) económicos. Convirtiendo a Chile casi en un país desarrollado, admirado por la comunidad internacional. Era cierto también que había y aún existen áreas de mejoramiento diversos (educación, salud, capacitación profesional, seguridad, protección de la cultura mapuche o de isla de pascua, mejor equidad en la distribución de la riqueza, etc.,) pero...

Café y pasteles

Esto me sucedió ayer, y me pregunté cuantas veces me encuentro con personas que me dan momentos de café y pasteles sin percibirlos verdaderamente y también me pregunté, cuantas veces doy momentos de café y pasteles a otros.  ------------------------ Hoy me quedé un rato más en la oficina. Nada terrible, un proyecto complejo que coordinar, emails por escribir y muchas llamadas telefónicas. Concentrado en estas cosas, aparece inesperadamente la Sra. Mercedes, profesional de la limpieza y cuidado de las oficinas. Ella es de Honduras y trabaja y vive en Suiza desde hace más de 15 años. Siempre nos extendemos en conversaciones y charlas amenas cuando nos encontramos en los pasillos o ascensores. Su sonrisa perenne y su amabilidad nunca me son indiferentes. Disfruto de su alegría y de su sabiduría muchas veces me alimento, pues siempre tiene un consejo claro y una palabra amiga. Hoy me sorprendió con una tacita de café, un pastel y un “no se preocupe”. Nos reímos de buena gana y ...

Nunca es tarde para dar gracias.

A mis profesores. En realidad no valoramos en toda su dimensión lo que los profesores nos entregan, sino hasta muchos años después, cuando ya somo profesionales y padres, es decir cuando han germinado los frutos que ellos sembraron, siendo sus alumnos.  Quiero darme el tiempo de agradecer a todos mis profesores, especialmente a aquellos del Liceo de Aplicación, donde terminé mis estudios y este agradecimiento no es unicamente por el tiempo que no s dieron para enseñarnos, historia, geografía, biología, filosofía, religión, química, matemática, física, trabajos manuales, educación física, música, artes plásticas, castellano, ingles, francés, alemán, etc., sino además porque nos dieron ejemplos de educación cívica, constancia, dedicación, justicia, claridad, honestidad, ecuanimidad y sobretodo paciencia. Nos escuchaban, nos motivaban a dar lo mejor de nosotros y tras un fracaso no nos desalentaban y nos empujaban a seguir y a vencer nuestras propias limitaciones. Q...

sobre apegos, sufrimientos y mi abuelo

No me había decidido a escribir sobre el apego y aquí estoy. Hace semanas que me vienen rondando sus sombras y ya he aprendido a reconocer los trucos que una mente débil utiliza ante los deseos y no estoy hablando de los fuertes y claros que se nos presentan a cada momento, no, estoy hablando de los deseos sutiles, aquellos que apenas si parecen deseos, más bien parecen ideas, ensueños, disfraces, tintes para pintar una realidad interna especifica que se instala y se queda testarudamente para bien o para mal de nosotros mismos. Pretendemos controlar el flujo de situaciones cuando estas parece nos llevaran hacia terrenos desconocidos, inesperados, a veces hostiles y otra veces atractivos y más aún bellos, entonces nos justificamos inmediatamente su posesión y con ello por supuesto cualquier estrategia que justifique nuestro actuar, generando inmediatamente la sensación del miedo a la pérdida, germen de la rabia y el dolor. Entonces me refugio en el Dharma. En medio de sensacione...